De régimen (IX)

9 de agosto 2018
(109,1kg)
 
Igual que ayer y que antes de ayer.
La reiteración en todos los campos me aburre!
 
Casi preferiría engordar, a seguir pesando lo mismo..
Es como mi fobia por los anuncios… Me bloquean! Me llevan a estadios dónde lo absurdo se impone a la coherencia.
Con decir que prefiero ver trozos de películas o Series en distintos canales, que, tragar con los interminables intermedios!!
 
Para mañana las expectativas son algo castrantes, hoy comí pizza.
Pero bueno, cada cual sus traumas…
 
Hoy el todo poderoso FACEBOOK me ha “obligado” (que no indicado “sin remedio de réplica”) a cambiar mi contraseña, el motivo? Pues que un sujeto desde Brasil ha intentado, repetidas veces, acceder a mi cuenta probando contraseñas aleatorias.
 
No puedo imaginar a un(a) ciudadano(a) de Brasil, pugnando a la brava por poseer -con estos kilos-, ésta cuenta!!
 
En qué mundo vivimos?

De régimen (VIII)

8 de agosto 2018
(109,1kg)
 
Ni pa lante ni pa trás.
Cero grados!!
 
Hoy he visto una viñeta en una tira cómica que me ha arrancado una sonrisa:
– Aparecía una señora en la playa, levantándose las tetas para aprovechar la breve brisa del mar allá dónde -sin complejos-, precisaba un ápice de frescor.
Pequeños placeres convertidos en anécdota dado el hipócrita postureo reinante.
Rápidamente, -mientras os escribo estas líneas-, he repetido el gesto. levantando un poco la tripa cervecera con una mano, mientras con la otra dirigía el mini-ventilador conectado al portátil…
Puedo afirmar sin complejos que vale la pena.
 
Buenas noches!!

De régimen (VII)

7 de agosto 2018
(109,1kg)
 
Un kilo más que en la última pesada el sábado pasado, casi dos menos desde que comencé hace una semana.
Supongo que el cuerpo se va estabilizando por si mismo. Es pronto -todavía-, para valorar cómo o cuántos avances hago en pos de este régimen (a mi manera) que me he impuesto.
 
Este fin de semana lo rematamos con un sin dios de desasosiegos fortuitos que, a primera vista, parecía podrían haberme desmotivado, aunque no ha sido así.
El viernes se estropeó un ascensor de casa, el pequeño, (vivo en un quinto), el sábado al medio día, el otro.
Fin de semana de guardia. Ola de calor en mi región y venga subir y bajar pisos. El primer día, recuerdo, conté los escalones un par o tres de veces. Cinco pisos por dieciséis escalones más un último trecho de seis añadidos al último tramo hacia el portal,ochenta y séis. Otros dieciséis desde el parking,
Al filo del centenar.
Y así, ir al curre, turno noche, volver, coger los perros y bajarlos, subir con los canes otra vez, intentar dormir de día (con los fantásticos 35ºC más la sensación térmica que da la humedad en La Costa),
Como ese día -mira tú qué casualidad-, Morfeo debía tener ganas de fiesta, aun debió conchabarse con el destino (y con la Central de Alarmas), para, a las dos horas justas de haberme tumbado, regalarme con una alarma -falsa alarma-, que me desveló completamente, amén de regalarme un extra de otros doscientos escalones…
Vuela a sacar a los chuchos a hacer sus cosas, etc, etc, etc…
La noche del domingo al lunes un horror de bochorno y cuando llegas feliz a las séis y media para meterte en la cama, mis nenes, felices de verme, ponen esa carita de orejas gachas como diciendo:
– Nos vas a bajar, verdad?
 
En lineas generales estoy satisfecho. Si bien no percibo grandes transformaciones a primera vista, si noto ciertos cambios.
Mis piernas parece se cansan menos pese al calor estival y al ejercicio no programado, más cómo me dijo un primo, el otro día en un comentario:
– Hacer ejercicio, da hambre.
 
Moral alta.

De régimen (VI)

4 de agosto 2018
(108,2kg)
 
Trescientos gramos más que ayer!
Y eso que ayer estuve paleando para vaciar la zona de compostaje del curre para que el camión de residuos pudiera acceder…
 
– Excusas!! Te comiste dos hamburguesas con los espaguetis!
– …Y? Qué debo de comer? Tampoco cené… Sólo infusiones todo el día..
– Algo estarás haciendo mal.
– Trescientos gramos! Qué pesa trescientos gramos?
– Media barra de pan? Un plato de espaguetis? Una Big Mac?
– Una Big qué!! Antes me muero de hambre que comer en un Mc…Con ese payaso anormal mirándote! No crees que asusta a los niños?
– Para que se lo coman todo? Como ayuda a los papás? No creo yo en el valor de la publicidad inversa en este caso..
– Una Big Mac!! Hasta ahora no te había ofendido yo a ti nunca de esa manera… Un Big Mac, por dios, qué verguenza*
– Y un Kentucky? Con sus patatas fritas, su media mazorca, receta original (o crujiente)…?
– Oye! Habrás visto que no he puesto la diéresis en “vergüenza”, tú sabes en éste portátil con teclado europeo, dónde coño está la diéresis?
– No disimules que te conozco! Con lo del Kentucky te he pillao y lo sabes..
– Que no. Bueno, si. Un pollo Kentucky es otra cosa -pero tampoco hay en dónde vivo,- osea que… No hay problema. Pero lo que te pregunto es en serio! Ya llevo un mes intentando ver dónde está la diéresis sin resultado.
– Pon un sinónimo!
– Esa es tu solución? Ves? Por ese tipo de actitud es por lo que nunca conseguimos adelgazar.
– Si hombre! Ahora échame a mi la culpa. Cuánto hace que tenemos este portátil, seis meses?
# Habéis probado con la tecla “alt gr”?
– Quién es esta?
– Ah, no sé, pensaba que había venido contigo..
– Conmigo? Soy la voz que comparte cerebro contigo. Dónde crees que tenía escondida a una tipa?
# Me llamo Carmencita.
– Carmencita? Cómo, “Carmencita, la buena cocinera”? Ese libro de recetas de cocina…
– Joder tío! Estás obsesionado con el comer.
# Eh!! Que estoy aquí!
– Que nombre más cursi!
# Y tú, que maleducado!!
– Perdónale (es que es un borde), y tú, no seas descortés con las visitas. Tampoco recibimos tantas.
– Eres un blando!
– Hola… Carmencita? De dónde has salido tú?
# El otro día me invitaste a venir.
– Yo te invité? No recuerdo..
– Soñabas con una receta de magdalenas de canela, con azúcar quemada por encima.. Tu madre tenía mi libro. Lo ojeabas de crío.
– Tío, ésto se te está yendo de las manos. Mejor será que nos bajemos al bar!
– Que no!! Amigos, ayudadme con este anormal. Tenemos que bajar peso!!
– Pues ya sabes, el lunes a doblar el espinazo!!
– Te odio!
– … Es lo que hay.
 
# Cómo se sale de aquí?