Algunas tenemos coño.

algunas tenemos coño

Buenas noches. No acostumbro a publicar enlaces que no son míos.

Sin embargo, y dada la creciente -y repugnante- situación en la que no sólo aquí, sino a nivel mundial, los asesinatos machistas parecen que van al alza, me he permitido traer estas líneas -perfectamente argumentadas- que ahora justo hace un año, una amiga me hizo llegar.  Se titula “Algunas tenemos coño”. Al final encontraréis el enlace a la página original.

ALGUNAS TENEMOS COÑO.

Algunas tenemos coño.

Se ve que a algunos le cuesta aceptarlo pero así es.

Algunas tenemos un coño. Unos labios menores, unos labios mayores, un clítoris, una vagina, un útero, dos ovarios… un coño, vamos.

Un coño que a muchas nos han mutilado, cortado, cerrado para demostrar nuestra virginidad, vuelto a abrir… un coño que es una herida que nunca cierra, que siempre sangra, que siempre duele y no se olvida.

Un coño sobre el que políticos se creen con el derecho de legislar. Un coño que para ellos es el cuenco que somos nosotras mismas, ya que para ellos tenemos el valor sólo como engendradoras, quedando nuestros derechos fundamentales a la libertad, la autodeterminación y el bienestar de personas aquí y ahora, subsumidos a los derechos de alguien que no está claro cuándo empieza a serlo.

Un coño que es medicalizado como un problema, rasurado como un estorbo, ocultado como una vergüenza.

Un coño que nos han violado, no sólo desconocidos sino amigos, novios, tíos que nos han caído bien al principio. Un coño que, o defendemos con la muerte, o es señal inequívoca de que no ha sido violado: un coño que al parecer se identifica tanto con nosotras mismas, que dar la mano, un paseo o sonreir significa que hay vía libre de acceso. Un coño que nos han hecho sentir como algo tan ajeno que hemos visto estupefactas cómo vivía situaciones a las que no sabemos cómo hemos llegado ni cómo salir: nos han enseñado a no hablar, a callar, a mirar hacia abajo y a follar sin deseo.

Un coño por el que hemos pasado miedo: miedo a ir sola por la calle, miedo a entrar en el ascensor con un desconocido, miedo a vernos acorraladas mientras estamos tranquilamente de fiesta.

Un coño que nos ha condicionado los movimientos…”niña cierra las piernas que se te ven las braguitas”, “no te sientes así”, “no saltes con falda”, “no te cuelgues bocabajo”…

Un coño que en esta sociedad es una condena, que nos han hecho vivir como una tortura.

Somos mujeres, tenemos un coño. No somos asexuadas madres modelos o putas que van marcando para follar.

Estamos hartas de esta sociedad falocéntrica. Nos negamos a seguir viéndonos como carencia: carencia del pene que da la autonomía, carencia de la virilidad que da la posibilidad de defensa. Hemos aguantado más de lo que nunca podréis aguantar, hemos incubado más rabia de la que nunca podréis imaginar.

Somos mujeres, somos compañeras, nos vamos a defender las unas a las otras…y cuidado, porque sabemos hacerlo.

http://www.portaloaca.com/articulos/antipatriarcado/9326-algunas-tenemos-cono.HTML

Sobre escatologías.

Hoy, en un comentario en un blog ajeno, he utilizado una expresión escatológica.

Eso me ha recordado un cartel -escrito rápida y sin muchas ganas sobre un folio- que pegado sobre la puerta del lavabo de un piso de estudiantes, rezaba así:

O CAGAS, O SALES.

Me cautivó. Desde el primer momento.

Claro y conciso.

Toda la información necesaria para comprender todo el alcance de las posibles situaciones en tan sólo cuatro palabras. Brutal.

El piso, compartido por dos parejas y allegados.. era un batiburrillo de entradas y salidas con prisas entre personas, que pudiendo compartir el verse las tetas o el mantener los platos sin fregar durante diez días, tan sólo se marcaban un mínimo instante de intimidad a la hora de evacuar.

Lo dicho:

O CAGAS, O SALES…

La paga.

Siempre acontece un momento en la despedida entre un padre y un hijo en la que el primero echa la mano al bolsillo, saca unos billetes y se los entrega.

Este gesto, que puede variar en el momento, la situación, la privacidad, etc.. encierra un gesto en si mismo tan protector, tan..

No se, ni puedo explicarlo mejor, -pero toma-.
Y el padre, tal vez sin palabras, puede ahogar las lagrimas con un:
– Es importante, cogelo.

Da igual si es mucho o poco.
Da igual si lo necesita o no.
Da igual si el gesto es en privado o público.
Da igual si el viaje es largo, lejano, tardío, despedida

En el último momento, es un gesto que conmueve.

Luego, se gastará en pizza, zapatos o lo guardará en un bolsillo interior durante décadas.
Con los años, el gesto, lo repetiremos. Sobrinos, nietos..

Reflexión sobre el Mundial de futbol 2014.

HICE UN BORRADOR HACE UN AÑO (junio 2014), luego.. desestimé la idea de publicarlo. Total, ya tenían bastante los futboleros con haber perdido de la forma en que fueron descalificados.. y me pareció cruel.
Hoy, acabo de recibir el estridente whatssap de mi hija, “nuestro” equipo, el Athletic Club de Bilbao, le ha ganado la Supercopa al Barcelona. WOW!! Palabras mayores…
Y me ha parecido ideal publicarlo hoy.

Cuánto daño nos hace el futbol, madre del amor hermoso!!

He escuchado uno de esos programas de radio dedicado al entretenimiento de una conocida emisora pública.
Lanzan una pregunta al aire y la gente llama para exponer su opinión o comentar.

La pregunta de turno, -capciosa-, ha sido:

– Han perdido los bares mucho dinero con la pronta eliminación de La Roja, del mundial de Brasil?

Las respuestas, tan obvias como insulsas fuera del ámbito futbolero, en seguida han dado paso a otro tema inherente.

La mayoría ha llamado porque han recogido o han visto recoger de los contenedores de basura, las cajas y embalejes de las tv panorámicas que dias antes habian comprado!!
Esto que parece no venir a cuento, se explica, por lo visto, con la publicidad de cierta gran compañía de electrodomésticos que dentro de su publicidad agregó que si España ganaba el mundial, se comprometian a devolver el dinero.

Qué queréis que os diga?
Me da la risa. Cómo vamos a avanzar como pais con estos criterios de compra de las familias?
Ya me gustaría ver las conversaciones tipo, entre matrimonios, cuyo componente futbolero se hubiese encojonado en explicarle a su pareja sobre los beneficios de adquirir el mamotreco en cuestión!
Vamos.. sin follar todo el veranito.

Alzehimer.

Quiero recomendar un libro cómic que aborda con acierto el terrible tema del alzheimer. Se titula ARRUGAS

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Cuenta los procesos previos de la enfermedad de manera amable -aunque siempre triste- y el deterioro personal del afectado. La aceptación -o no- del resultado de las pruebas, la reclusión del mismo en un Centro pera Mayores por parte de los hijos. Los problemas de adaptación, y un largo etc. de situaciones..

Bella historia, real o no.. todos hemos visto alguna película donde los protagonistas nos emocionan con su historia.

Nosotros -mi esposa y yo- tuvimos que vivirla en primera persona. Aunque nosotros no optamos por el ingreso en ninguna institución -tampoco nos lo hubiéramos podido permitir- me solidarizo con todas aquellas personas que hayan tenido que sufrir las devastadoras consecuencias que deja tras de si.

Lo peor -a mi juicio- de esta ingrata enfermedad es precisamente lo intrínseco de la misma: La pérdida de la memoria.

Mi esposa y yo asistimos durante años al ensimismamiento de mi suegro, que padeció la enfermedad hasta su muerte. El deterioro de su día a día era insuperable. Teníamos que armarnos de valor para cada nueva jornada.
Unas veces te agradecía los cuidados sin conocerte, otras -asustado ante la presencia de un extraño- transigía por los cuidados sabiéndose incapaz de cuidarse por si mismo. A menudo me confundía con un hermano en lugar de su yerno, echándose cuentas sobre por qué yo no había envejecido como él. Mi mujer -su hija- pasó a ser también su hermana a sus ojos.. verlo cómo cada día iba perdiendo memoria y cordura era lamentable. Un día comenzaba a comer sin cubiertos -porque había “desaprendido” su utilización. Otras, “se escapaba” de casa, aduciendo que él ya sabía hacia dónde tenía que ir. Luego, tras seguirle a distancia por las calles -a una distancia prudencial, para no ofenderle-, lo re-conducíamos de nuevo hacia casa. Otras veces, salía a medio vestir, perezoso para hacerlo -igual que un niño-.

Lo peor llegó cuando falleció. Al dolor por la pérdida del ser querido, hubo que añadir la frustración que se siente por “sentirse culpable”, dado que por fin, tras años de esfuerzos, se siente uno liberado. No hay una escuela que pueda aleccionar a los familiares para ayudar a mitigar el dolor contraído.

Lo dicho:
Bella historia, real o no…

Jajaja!! me han robado el pan. (escrito hace un año)

ME HAN ROBADO EL PAN

Salgo del Super. En la bolsa llevo una barra de pan y dos blisters de briks.
(para ser sincero, he de sostener la barra de pan por la punta para que no se salga por su longitud frente al peso que imponen los zumos)
Cojo los perros, previamente atados a la farola de turno. Olisquean la compra y los aparto.
(Prueba inequivoca de que aunque solté la bolsa un instante para desatarlos, ésta permanecía entre mis piernas)
Abro la puerta del portal, franqueando la salida a una vecina (esa a la que pillaron robando hace unos meses en el Super.. pienso para mi),entro. Entramos..

Pulso el interruptor de llamada al ascensor. He de esperar.
(mentalmente deduzco que si la vieja acaba de salir…)
Pulso el interruptor de llamada del ascensor pequeño. Exacto, se abre.
Entramos, pulsamos y tras cerrarse la puerta y comenzar a subir, una bofetada de sudor me golpea sin miramientos provocandome la arcada..
(Dios -en el que no creo- me ha castigado por malpensar de ella)
Rudo, aguanto la respiración mientras la vocecilla del Pepito Grillo empuja a cambiar de ascensor entre el segundo y el tercero..no le hago caso.
Menuda zorra!! Podía robar desodorantes..
Aturdido por mi mala conducta consigo entrar en casa. Los cascos en los oídos repiten sin parar lo de los 299 votos en pro de lo de Felipito el Breve.
Desato a las fieras que galopan hacia el bol de agua, ya os he dicho el calor que hace?
Paso a la cocina, descargo los zumos y pienso:
– Donde coño está la barra de pan?
Cojo las llaves, salgo al descansillo, me asomo al ascensor pequeño..sin entrar. No está. Llamo al otro, miro, me subo, bajo y miro por el portal. Ni rastro de mi barra de pan. Camino hasta el Super.
Solicito, le pregunto a Angie..
– Hola cariño, me he dejado algo?
– No. Algo como qué?
– La barra de pan.
(Mientras, Pepito Grillo repite sin cesar.. – Ya te he dicho que la sacaste. La olisquearon los perros. No lo recuerdas?)
Cabreado con mi dolor de cabeza vuelvo a casa.
Vuelvo a mirar en los dos ascensores. Subo en el grande. Cualquiera repite la experienza de la ladrona!!?

Y aquí estoy, escribiendo. Como un gilipollas.
Sin pan.

Pues empieza bien el reinado de Felipe VI.
Que vida más perra.

Madre (2 o tres…)

Esta mañana, de camino al curre,
escuchaba por radio un programa de música.
“Al filo de lo imposible”, de RNE.
(se emite los sábados de cuatro a cinco de la mañana)
Sobre las cuatro y media sonaba Chopin,
cruzar los campos, con mis perrícos alrededor,
revoloteando cada cual con su punto de luz..
(ella en blanco parpadeante, él igual en rojo vivo)

El incipiente amanecer clareando las tierras del este,
el crujir sincopado de la hierba paso a paso,
el latigazo mínimo y húmedo de los anises en mis piernas desnudas..

me retrotrajo a las mañanas de hace cinco décadas.
Mañanas de sábado.
Mamá ponía discos de música clásica en nuestro toca-discos de maleta.
No siempre nos parecía bien..
aquellas melodías, a veces tediosas, otras veces no.

Tampoco teníamos muchos discos. cinco, tal vez ocho, no se.
Las cuatro estaciones, predominaba.
Aportaban luz al invierno barcelonés, alegría en sus primaveras.

Wagner, potente, parecía dejarte sin respiración.
Tchaikovsky (mi preferido), me llevó hacia el heavy metal.
No se explicar por qué.
La abrumadora potencia de sus notas, supongo, me permitía no pensar.
Sentir sin pensar. Bálsamo para las voces de mi cerebro.

En cualquier caso, el paseo de ésta mañana me llevó a pensar en mi madre.
Gracias mamá.
Te quiero.