4000 GIN-TÓNIC´S.

4000 GIN-TÓNIC´S.

(Responso. Duro, pero responso al fin y al cabo)

No seré yo quien te pase cuentas.

Hace algo más de once años, me hacía una raya sobre el auricular de un teléfono público de la planta del Clínico dónde estabas ingresado.

(la idea me subyugó divertida)

Como cuando el primo me habló de lo de Los Siete Magnificos el día del entierro de su hermano (tu ahijado).

“En la escena, uno de los ‘magníficos’ descabalgaba sobre unos cactus. Cuando le interpelaban sobre el hecho contestaba que en un primer momento le había parecido buena idea”.

Tengo a mamá en casa ésta temporada.

Lleva toda la tarde mirando tv. Ora un partido de tenis..

Ahora uno de Fútbol (sala).

Qué se le habrá perdido con el fútbol sala!!

 

Se ha hecho tan viejica…

La veo despertarse por las mañanas. Quitarse el respirador. Arrastrar los pies hasta el comedor y somnolienta, aunque con voz dulce, reclamar sus pastillas.

Suerte de mi mujer, que me alienta entre sonrisas y reniegos sobre la carga sobre-llevada. Jamás nos abandonará. Es una campeona. Pasamos juntos lo de su padre. Nos tocará repetir. Lo sabe. Lo sabemos. Aguanta, firme al cañón. Es una gran mujer.

Sabes?

Siento una mezcla de lástima, pena, e incluso desprecio por mi.

Por cómo se desenvuelven los acontecimientos.

La hemos arrancado de su casa, de su vida por su bien. Eso nos repetimos. La realidad es que es el nuestro (nuestro acomodado para-bien de no molestarnos entre los cuatro)

 No te voy a engañar. Creo que hará falta mucho esfuerzo para seguir (juntos) tras su viaje. Se palpa.

 Si las circunstancias hubieran sido otras, os estaríais cuidando como los abuelos de los cuentos que nos contabais de niños.

Ya sabes… mesa camilla, chimenea, sopas de ajo…

 

Once años viejo. Parece que fue ayer.

Así es la vida viejo. Todos tenemos reproches absurdos que hacernos.

El Secreto de la Modelo Extraviada (Eduardo Mendoza)

EL SECRETO DE LA MODELO EXTRAVIADA (Eduardo Mendoza)

Hace poco más de medio año, escuché una entrevista radiada…

(Hago incapié en “radiada”, -porque es importante para mi- resaltar que la gran cantidad de sucesos que alientan mi día a día, vienen de la mano de la radio. La tv… es “eso” que ¿entretiene? pero no culturiza, no sé si me explico?)

… Bien, en la entrevista, un tal Eduardo Mendoza (autor desconocido para mi hasta ese momento) a pesar de haber conseguido importantes premios (El Planeta), entre otros.., hacía gala de su quinta novela. Explicaba, que no se prodigaba en escribir (como hacen otros), que había escrito cinco novelas sobre el investigador anónimo, más o menos enraizadas entre ellas, geográfícamente en su/mi Barcelona natal, temática, personajes, evolución de los mismos..

Pero que tardaba entre diez y quince años en escribir cada una.

Aquello me subyugó.

Por qué un escritor -de cierto reconocimiento- no quería explotar el filón?

A mi me gusta escribir. Ojalá lo hiciera bien como para que me leyera más gente. Por qué un tipo no hace más por lo que gana pasta?

Me interesé por él. Comprendí que su biografía y obra iban más allá de escribir buenas novelas.

Lo compré.

Como tengo una hermana -devoradora de libros- a la que me tocaba regalar en el “Amigo invisible” de la próxima Navidad, y eso era un regalo recurrente… Pensé para mí que igual (pardillo de mi) me daba tiempo a leerlo antes de regalárselo.

– Pero, mira que eres roñoso!

– Calla cabrón. Creo que la idea fue de tu hemisferio.

– Esas cosas, uno las piensa sin querer. No con esa intención. No le escuches Nena. Te lo compramos con todo el cariño del mundo!

-Lo has leído, por cierto-?

– Calla. Ve a currar por ahí.

– Ve tu. Estoy escribiendo yo.

Bueno. El caso es que se quedó en el montón de los libros en espera… Llegó Navidad, como me dio mal rollo lo de la idea anterior, compré también una bufanda, preciosa. Envolví el libro con ella. Luego, un paquete mono y quedé como dios. Dos regalos en lugar de uno.

Dos meses después lo busqué en la biblioteca pública. No lo tenían. Me lo encontraron en otro pueblo. lo solicité. Lo trajeron. Comencé a leerlo. Guapo. Muy guapo. De lectura fácil y amena. El protagonista es una mezcla de paria y resolutivo personaje que de manara su-realista interviene/resuelve un crimen.

Como ando en una etapa … gandula (tengo varios libros (recomendados) empezados y atascados. He decidido devolverlo sin acabar de leerlo.

Hasta hace bien poco pensaba que las cosas que hacía merecían ser terminadas. Un libro. Un escrito. Colgar un cuadro en la pared…

A veces, la falta de ganas, la pérdida del entusiasmo inicial, me encauzaban en una somnolienta catarsis que me producía mal rollo. Desde hace unas semanas he decidido imprimir un poco de resolución a lo que sea que me proponga.

Que me aburre un libro? A tomar por culo!! Sin sentimientos de frustración.

Tal vez, en un futuro, le de otra oportunidad y lo lea.

Ya me contarás Nusky , si valió la pena?

En cualquier caso, agradecer al autor -Eduardo Mendoza- un breve diálogo de una de las páginas del libro. El mismo (el diálogo) es el que me ha permitido, no se bien bajo qué mecanismo, dar este productivo paso. Luego, -al final- os ofrezco la página que me ha hecho abrir los ojos.

Si recoges tempestades. (versos)

SI RECOGES TEMPESTADES.

Hace unos meses estuve reflexionando sobre la gente que se se agolpaba cruzando -sin aparente buen rumbo- por conseguir llegar al viejo continente.

Europa.
Europa era la tierra prometida. “Las Américas” como hace algo más de un siglo lo fue “el sueño americano”.
Luego nos dimos cuenta que se habían convertido en Refugiados. Tardamos demasiado en comprender, asimilar y, aborrecer el significado del término Refugiado.

Las imágenes que televisión nos ofrece ya nos hace darnos perfecta cuenta de lo que significa peregrinar hacia ningún sitio, con los hijos a cuestas, padeciendo lo insufrible para intentar conseguir vivir. Tan sólo vivir, (sin la ya terrible coletilla de “en paz”)

Algo tan sencillo como “Vivir en paz” ya tan sólo es una quimera. Hoy en día con VIVIR ya se dan por satisfechos.

No voy a contar nada que no sepáis o imaginéis.

De mis reflexiones de aquellos días salieron estos duros versos.

SI RECOGES TEMPESTADES.

Si recoges tempestades,
(tal vez porque te robaron la cosecha)
siembra veneno.

Con suerte, -tus hijos-,
cosecharán el fruto de tu enemigo.

La semilla de los refugiados.

La mayoría son mujeres y niños.

Cuántos de estos úteros ya han sido inseminados por el odio,
ante la impasibilidad de Europa?

Si recoges tempestades…

Sublime…

SUBLIME.

– Recién hemos vuelto de unas breves vacaciones. Todo parece seguir igual. Sublime!

– Esto… qué quiere decir “sublime”?

– Pero mira que eres lerdo. Por qué no lo miras en San Google en lugar de hacerme parecer estúpido cada vez?

– Joder, no hago nada bien nunca?

– No digas tacos. Espera, lo busco:

Sublime:

Adj. Excelente, admirable, lo más elevado en su género:

– El reflejo de la luz en sus obras es sublime.

– Comprendes?

– Si. Creo que si.

– Pon un ejemplo.

– A ver, lo hago en una conversación, vale?

– Si eso te hace feliz…

– Que soso eres, joder!

+ A esta gente -los políticos-, no hay quién les entienda.
* Y no paran de hablar…
+ Si. Pero, qué dicen?
* Ni ellos mismos lo saben.
+ Pues yo ya empiezo a estar harto.
* Pues a mi, me da igual.
+ Ah! Y te parece bien que ni digan ni hagan nada?
* Lo encuentro sublime.

– Bien visto!! (por fin haces algo que vale la pena)

Politiqueando. (reflexión)

– Qué te parece la maniobra de Sánchez de volver hacia el PP tras el desaire de Iglesias?

– Pues que cuando un chico pijo (huelga decir que Kent es un nombre apropiado) sale de fiesta en busca de un ligue que le mueva la cama, y si tras ligar con la que recuerda de sus fantasías (aunque no acabe de hacerle un completo), es habitual que se lance en pos de la reina del baile. Si ésta -fiel a sus principios, le niega la mamada-, no es extraño que corra para volver a su casa, a seguir con la fea. Como toda la vida.

– Cuánto te quiero hermano!