Enterrando el alma.

“Vaya 20 minutos a un cementerio y verá que sus preocupaciones no desaparecen, desde luego, pero casi son superadas… Es mucho mejor que ir a un médico. Un paseo por el cementerio es una lección de sabiduría casi automática”
Emil Cioran.
Gran consejo.
A veces, coincidiendo con el paseo de mis perros, me permito entrar en el camposanto del pueblo. Pasear observando nada más.
Reencontrarse con uno mismo. Fijarse en cómo y cuánto han cambiado las maneras de rendir tributo a nuestros antepasados. Desde los panteones a las flores de plástico.
Desde los bronces bruñidos a los parterres abandonados.
Desde los nichos a pie, a primera vista, a los de la quinta o sexta fila en alzada.
Los verdes del musgo apoderándose del lugar. La humedad. El crujir de la grava a cada paso, como si fuésemos a molestar a los inquilinos.
Los majestuosos cipréses, erguidos o vencidos al viento cual guardia de honor…
Un paseo por un cementerio es un gran ejercicio de introspección. De comparar qué tipo de vida llevamos o hemos ido consiguiendo.
Despues de todo tarde o temprano alguien realizará ese mismo paseo y podremos sentir, en última instancia, su energía desde detrás de las lápidas.
Sólo de lo que hagamos en vida, redundará cuan solos permanezcan nuestros restos.

4 comentarios sobre “Enterrando el alma.

    1. Mi padre, (que tenía un punto de humor algo más caustico que el mío), te hubiera dicho -por resultar divertido-, algo parecido a:

      – Tranquila. Ya irás.

      Yo, que, comprendiendo su humor, también comprendo que nadie lo entendía), te diría:

      – No sabes lo que te pierdes. La experiencia de introspección es magnífica.

      En cualquier caso, dado que comprendo que tu (en esta ocasión) breve comentario, debe deberse -valga la redudáncia-, a que tu línea de Blog no admite conjeturas de carácter depresivo (como para conjeturar con la muerte y aledaños), creo que mi contestación debería formularse mejor hacia aspectos más lúdicos.

      – Te estás pasando de técnico.
      – Tu crees?
      – Por favor! Ya te habrás dado cuenta de que apenas intervengo últimamente. Eso es debido a que veo cómo te relacionas con ella y parece que mejora -ese feeling- con el que tanto me gusta observaros.
      – Pero cállate! No le digas eso!!
      – Infantil… Mira que eres infantil. Háblale entonces de las opciones que aporta un cementerio. Personas afligidas en busca de contacto humano..
      – Tu estás pa llá. De dónde sacas eso?
      – El viejo nos habló del borracho que dejó de beber cuando iba a profanar tumbas allá por los cuarenta. Cuando la capa se le enganchó el la reja de la puerta cuando huía con aquella prostituta tras consumar sobre la tumba del marido cornudo. Recuerdas?
      – Val. No sigas leyendo. Este hermano mío está con una de sus crisis. Se lía y comienza a charrar sin orden ni concierto..
      – Recuerdas que papá nos lo contó de pequeños? Se ve que el gacho era el cuidador del cementerio. Mamaba para olvidar el miedo que le daba cuidar aquel lugar. Una vez, tras sucumbir con una prosti sobre la tumba del marido que no le había dejado nada en herencia..
      – Papá nunca nos habló de prostitutas. Con lo santón que era. No recuerdas que nos obligaba a ir a misa. Y le traía claveles a mamá. Un ramo todos los domingos. El martes he de bajar de nuevo a Bcn. Para lo del SINTROM de mamá. Le recordaré lo de los claveles. Le gustará.
      – Con lo contenta y descansada que está. Siempre dice lo bien que se quedó tras morir papá.
      – No lo dice en sentido peyorativo. Se refiere a lo que cualquier mujer de hoy en día podría replicar. Que qué bien se vive sin ataduras…
      – Ya te entiendo, ya. Pero la realidad es que con él no hubiera podido tener una vejez tranquila.
      – Ya verás cuando te lean tus hermanas! Te van a dar pal pelo por hablar mal del viejo.
      – No hablo mal. Hablo.
      – Igual (éste) no es el sitio ni el momento.. No?
      – Chi mi ama, mi segua.
      – Eing!! Qué dices? Eso no es la publicidad de aquel culo forrado de pantalón vaquero marca LOIS de hace años?
      – Exacto!! “Si me quieren, me seguirán”. El mensaje es sublime, no?
      – Si. No permite dudas. Ahora bien…. Quién se supone que te ama? Valeria? Tus hermanas? La mamá?
      – No seas necio. Quién me quiera leer es bienvenido y quién no… Pues también. O peor para él/la. No?
      – ….!!¿?
      – Es lo que hay.
      – Qué pasó con la capa?
      – Qué capa?
      – La del enterrador. El borracho!! Recuerdas?
      – Ah!! Si. Se le enganchó en la verja del cementerio. Con la borrachera, creyó que era el ánima del cornudo difunto, que venía a buscarle. Se desmayó de miedo!! Te imaginas?
      – Me cago!!
      – Pues eso. Cuando despertó -a la mañana siguiente-, juró que no bebería más. Aunque no explicó por qué.
      – Y, cumplió la promesa?
      – No sé. Nos hicimos mayores. Dejamos de hablar con papá de estas cosas. Con los años dejamos de ir a misa. Ya no tenía autoridad sobre nosotros. Luego, cuando la crisis del 83 perdió el trabajo, se fue a trabajar a otra ciudad. Sólo venía a casa los fines de semana.
      – Ah, si. Recuerdo que entonces se hablaba de separación en casa.
      – Las hermanas eran pequeñas. No se coscaron mucho del tema.
      – Ya. Y como el viejo, -por razones obvias-, sólo venía los findes, pues les debió parecer que ya estaban “separados”.
      – Pues eso. Perdimos comunicación con el viejo. Nos fuimos a la mili. Eso nos distanció de las chicas. Luego… ya sabes: Nos fuimos a currar con él (a la misma ciudad, no con él), nos casamos, nació la nena.. La vida es la que es…
      – Sabes? Las hermanas me contaron que se dieron cuenta cuando dejaron de ver claveles los domingos en el comedor.
      – …. Te he dicho que el martes bajo a Bcn?
      – Para llevar a mamá al médico?
      – Si.
      – Recuérdale lo de las flores. Le gustará.

      (lo siento Val, a veces me dejo llevar por el momento)

      Le gusta a 2 personas

      1. Un día me voy a sentar a hablar seriamente con ese hermano tuyo, con lo bueno que tú eres!!!
        Menudas historias!!! Tienes para un libro entero!!!
        Besitos Mr. M, consideraré armarme de valor para visitar a los que quiero y descansan en Santa Lastenia, se lo merecen…

        Le gusta a 1 persona

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