Penúltimo día de 2016.

Penúltimo día de dos mil dieciséis. Y ahora me entero que este año tendrá un segundo más.

Cosas de esas de la translación y la rotación, que parece que cada diez años el planeta vaguea.

  • Pero.. A qué habías venido?

  • Ah, si. Para ofrecer una frase.

  • Pues va..

  • “No tengas miedo chico, todavía no eres un hombre”. Hermosa frase, no crees? 

Rocío dijo: 

  • Me gusta mucho!!

  • Quién es Rocío?

  • Ah! No sé. Pensé que había venido contigo.

  • Conmigo? A tu blog? Bastante tengo con que andes en mi cabeza todo el día..

  • Tampoco te pases. Mientras no me meta en tu hemisferio..

  • Bueno, y tú quién eres? -A Rocío-.

Rocío:

  • Yo? Rocío. Nos conocimos en Facebook. Me dijiste un día que era divertida. Me prometiste felicitarme por mi cumpleaños. Recuerdas?

  • Vagamente

  • Bueno, pero está aquí. La felicitas?

A Rocío:

  • No la felicité, y me lo recordaron varias veces, no creas..

  • Pues hazlo ahora.

  • Es que estas cosas me cuestan de asimilar, estuve pensando dejar pasar el día, para traerte el conejito de Alicia en el País de las Maravillas, aquel que corría reloj en mano al grito de: llego tarde, llego tarde..

  • Qué conejo?

  • No te metas tú. Aquel con gafas y pajarita.

  • Si ya. Pero qué tiene que ver con esta chica?

Rocío:

  • Oye? Con quien hablas? Aquí sólo estoy yo y estoy esperando.. 

  • Con mi hermano gemelo. Está dentro de mi cabeza. Bueno, cada cual escribe desde su hemisferio.. Es complicado.

  • La estás asustando. Felicitala. Igual se larga 😉

Rocío:

  • Oye! Te he oído.

  • Era él. El otro. Ya te dije que era complicado. 

  • Bueno, ya que está aquí.. Rocío, te ha gustado mi frase?

  • La del hombre que era un niño?

  • Si. Esa.

  • Si me felicitais 😁, os lo digo.

  • Aprende rápido la niña!!

Rocío:

  • Ya veo porque seguís siendo niños. Imbéciles.

  • Y yo? Qué culpa tengo?

Con el sol en la nuca.

Hoy me he sentado en una terraza.

(tampoco me apetecía nada.. pero el calorcito en la nuca invitaba a sentarse de riñones al sol)

Leía un cómic, ya contaré mañana cuál, que me transportó hacia mi niñez. Relamiéndome en verificar que lo cotidiano de mis recuerdos aparecía en un buen guión de cómic..

No sé qué tiempo habrá pasado (15 o 20 minutos), leo despacio, no veo, me distraigo…

Allí no ha venido nadie.

Cuando ha caído el sol de tarde entre los dos edificios, me he levantado y me he ido.

Cada vez reniego más, lo sé. Lo siento. (miento)

Pero por qué no estuvo el camarero al loro para sacarme una consumición..??

Esas cosas me pueden..!!

Pues no salgas… No te daré galletas.

Más tonta tu..

(Y mientras, la perra paseándose).

Se asoma.. Tuerce el cuello,
y me mira, implorante:

  • Se ha ido ya la oveja..??

La “oveja” lleva tres días a mis pies. En el sofá, en el escritorio.
Un flechazo.

Que zorra..!!
Sabe que hablo de ella.
Las dos saben que hablo de ellas.
Ésta -la oveja-, se acurruca en el suelo, a los pies de la cama… La otra espera porque sabe que tengo que volver (para cerrar el grifo del agua, de donde bebe nuestra princesa)
Ahora vuelvo…

 


Bueno, esto, que a priori parece inconexo, es una conversación con mi gata.

En casa, además de los animales bípedos, conviven tres cuadrúpedos, el husky, la perra y la gata. Además, tal y como presenté el otro día, tenemos en casa a otros dos. El chiquitillo de una hermana y la perra de aguas, color chocolate  de otra de mis hermanas.

https://montxomon61.com/2016/12/25/cocinando-para-la-familia/

Ona, La color chocolate, por instinto, corre tras todo gato que ve. El canijillo también, pero por motivos obvios -de tamaño-, ya se cuidará de “enfrentarse” a mi gata.

https://montxomon61.com/2016/12/03/la-reina-de-mi-casa/?iframe=true&theme_preview=true

Mi gata, que es una marquesa mal acostumbrada, bebe agua del grifo. Primero asoma un poco una pata -como si estuviera tanteando la temperatura de la misma-, si la encuentra de su agrado, bebe. También come galletas. Y por supuesto, duerme a mis pies en la cama.

Como estos días Ona duerme a mis pies, parece que Pelusa (mi gata), parece que diga:

  • Se ha ido ya la oveja..??

 

 

¡Batallitas! Y no tanto…

Ayer -para mi todavía es hoy, ya sabéis lo de mis díscolos horarios…-
En una conversación ajena de bar (cómo no?), con las orejas puestas hacia donde no debería importarme..
Un abuelo desdentado, chepudo y enjuto, huesudo y con un pie cerca del más allá, vociferaba su “réplica” sobre cómo, -en sus años mozos y como miliciano-, en la guerra patria, había engañado en repetidas ocasiones a los “Nacionales”.
A los vencedores de nuestra cruenta Guerra Civil.
En realidad se refería a ellos como “aquellos bastardos”, pero como uno de sus contertulios era un tatuado Caballero Legionario, -o al menos eso atestiguaban sus ajados tatuajes-, y ambos parecían haber enterrado hacía ya años sus cuitas, tampoco dichas palabras parecían sonar demasiado mal…
A lo que iba… confesaba que “aquellos bastardos” le habían hecho prisionero en cierto enfrentamiento de tierras oscenses. Tras varias semanas de golpes y hambre había dado con sus huesos en una cocina donde “los Nacionales” andaban bien provistos de manduca.
Contaba -y es esto lo que quería contar hoy- de cómo a pesar de que los triunfadores no les permitían prácticamente alimentarse, ellos mondaban las patatas “Nacionales” pelándolas con un grosor de hasta un centímetro. De esta manera, podían -después-, volver a pelar las mondas y alimentar a sus familias.
A lo largo de mi vida he escuchado -boquiabierto y con ojos dulces- cómo nuestros mayores (en mi caso preferentemente los rojillos), explicaban sus “batallitas”. Ésta no la conocía.
Una señora marroquina, habitual del local también, ha confesado que su madre seguía haciéndolo en la casa en la que servía cando llegó -ilegal- no tantos años atrás.
Cuánto nos quejamos algunos, verdad??

Particular Cuento de Navidad.

Cenando en el curre.
Recordaba tener una latilla de algo en alguna taquilla.
(Ya sabéis.. Alguna de esas típicas, donde una abuela resabiada, -ataviada como asturiana jotera-, pone firme con sus gestos, a algún lechuguino ciclista itinerante de domingo)
En su lugar he encontrado un paquete de palomitas de micro-ondas, una cola light y media bolsa (abierta) de colines de pan.
En la máquina que hay junto a la de refrescos, unos colesteroles Donnetes me miraban con frenesí. He conseguido resistir. Bravo por mi.
(menudo imbécil)
Durante la voraz ingesta de crispetas acompañadas de bastoncillos rancios, no he podido dejar de pensar, de recordar.. -con sublime gesto de envidia- a uno de los actores secundarios de la segunda película de Mad Max, quitándole, los restos de una lata de comida para perros al can del protagonista, para, con la ayuda de una cuchara que llevaba en la bota, rebañar el metálico envase.
He cenado bien. Proclamo.
Cuántas personas -también en Navidad- estarán perdiendo “SU VIDA”, por llegar al paraíso en donde se atan a los perros con longanizas?
Pobres infelices.
Si supieran que no nos interesa su sangre, si no su petróleo, se quedarían en su casa comiendo percebes.

Santos Inocentes (28-D)

Estaba pensando que dado que hoy es el día de los Santos Inocentes, me podría currar alguna broma way.
Por otra parte, como voy todos los días de noche, doce horas por turno, -mientras duran las vacaciones-, cosa que hace “que no tenga el coño pa ruidos”. Lo único que me haría gracia es que me tocase ¿la Primitiva?
Había pensado:
EH!!! Nos ha tocado la lotería.
Y mientras unos u otros, se preguntan si sería verdad o se trataba de una inocentada… Seguro que cuando llegue mi mujer de currar, me corre a hostias!!
Porque ella, el sentido del humor lo tiene desarrollado de una manera distinta al mío.
En fin..
A quien dios se la de, San Pedro se la bendiga.
(La fortuna)

Sutil, directo y elegante.

Esta mañana he asistido a una contestación a un insulto -tras un frenazo en un STOP- que me ha cautivado por la increible (y elegante) manera de contestar el segundo al primero.

Tras el frenazo. Importante -ya digo-, el conductor del vehículo de atrás le ha soltado al de delante:

– HIJO PUTA!!

Al que el otro le ha contestado:

– Acaso le devolvería la coz yo a un burro?

Ahí lo dejo.

Cada cual que saque sus conclusiones…