Carnaval virtual!!

Recuerdo, -hace ahora (hoy) cinco años-, el día que dejé mi(s) blog´s en La Coctelera. Cansado de peleas, discusiones y “bandos” donde se pugnaba por desterrar a Trolls  y/o Spam (aunque entonces, todavía “spam” no tenía un significado propio). Recuerdo el estupor que muchas personas me profesaron:

  • Cómo era posible que nos dejes así? Sin más.
  • Qué razones pretendes tener cómo para romper amistades creadas y consolidadas (de manera virtual)?

Me iba a Facebook!! La gran novedad de hace cinco años. Las expectativas que ofrecía…

Se vinieron abajo a los pocos años. Por cada persona que rescataba del olvido, por cada familiar perdido tras décadas por el alejamiento que brinda la emancipación, la familia propia, el trabajo; aparecían cuatro más que sin conocerlos de nada, el Sistema me los ofrecía como compatibles nuevos compañeros de viaje. Así la lista de amistades creció y creció sin freno diario. Cien, doscientos, quinientos…

Tras la emoción del primer año y medio, se instaló la desesperación por  los Copi-Pegas compitiendo con la falta de ideas ajenas, la irrelevancia de los contenidos, con que mis recuperados familiares y nuevos y viejos amigos, incansablemente imponían en sus respectivos muros, (y) también las incansables invitaciones a juegos absurdos, me llevó a la desesperación de encontrarme sólo a un paso de volver a la determinación de cerrar mi cuenta. En lugar de eso, la dejé flotando durante casi un año. “Para poner las ideas en orden”, Me dije.

Durante meses, navegué en un páramo de frustración. Las ganas por escribir me podían. Me limité a copiar y pegar (tantas veces había aborrecido el concepto que casi me dejé llevar por una incomprensible nostalgia), el párrafo con que me despedí de las amistades de La Coctelera.

***

“…Para mi fuisteis los corsarios, aliados o no, en alguna batalla interestelar
(en un mundo que rayaba entre lo virtual y lo real, sensorial o no)
donde buques piratas intentaron abordar en puertos imaginarios.

Algunos fueron destruidos, otros varados en el tedio de las aguas tranquilas, otros marcaron épicas escaramuzas de las que es difícil abstraerse de la importancia del poso que dejaron…

Cada Blog, una nave estrella, cada estrella un universo de gentes. Sus vivencias, sus inter-actuaciones…

Algunos pecamos de un desmesurado egocentrismo que nos llevó a mostrarnos con distintas caras (una por cada personaje interpretado, para cada ocasión, como en Carnaval), yo albergué cinco o seis… Imagináis el trabajo que daba? Cambiando continuamente de blog y de IP para poder comentar como uno u otra…

Pero… La noria ha de seguir su frenético giro para converger su cruce con otras norias..

Quiero aquí, ahora, mostrar mi respeto por todos aquellos buques. A todas aquellas naves tripuladas por personas con coraje, que, cada cual a su manera, gobernó su barco según sus directrices, su conocimiento o su buen hacer.

Algunos capitanes se enojaron cuando mi nave decidió navegar en solitario.

Me despedí con una sonrisa, pero sin mirar atrás.

Las mareas son caprichosas. No hay que descartar que en algún confín del espacio virtual, tal vez atraque un día mi barco y baje a tierra…”

***

 

Con el pasar del tiempo, algunxs irreductibles (como los galos de aquella aldea), consiguieron seguirme también en Facebook. Hoy quedan apenas media docena, de aquella aventura virtual entre la setentena de amistades incondicionales a mi mala baba.

Mientras el propio destierro iba cobrando sentido, en octubre de dos mil catorce, abrí esta cuenta de WordPress , a la que, paulatinamente, he cambiado el nombre, recortándolo del original, así como el aspecto de la página. (Cualquier Piscis que se precie, se siente orgulloso por su falta de confianza en si mismo). Luego, volví a Face, pero sólo para escribir, lo mismo que aquí (sólo lo más light) y para borrar amistades.

Hoy, veintiséis de febrero, el recordatorio intemporal del Caralibro  me ha obsequiado el texto con el que me despedí de  La Coctelera.

Y… Aquí estoy. Ofreciéndolo a mi nueva familia…

3 comentarios sobre “Carnaval virtual!!

    1. Gracias Marg.
      A veces, los términos de marinería, me devuelven a una realidad que solo la nostalgia me hace comprender.
      Ahora, puntualmente, con todo este lío que se ha montado políticamente hablando, siento nostalgia por mi pasado como estibador.
      (aunque no tenga nada que ver con lo que hablábamos)

      Le gusta a 1 persona

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