Iñiguez.

Ayer recordé a Iñíguez.

Iñíguez debía ser dos años mayor que nosotros, no iba al mismo colegio.

Él nos enseñaba a cruzar por la bóbila de Les Corts.

Como raudos ratones, cruzábamos gritando por entre los pale´s de ladrillos fraguando al sol.

El juego consistía en conseguir romper el mayor número de ladrillos sin que nos vieran.

Hacíamos así con los dedos índices (en gesto ven aquí), en cuantos más mejor esquinas de ladrillos.. Consiguiendo ante la mínima presión que la húmeda pasta saltase.

Era como los cristales de la ventana del primo de Juan Manuel. Estaban allí para romperlos a pedradas. Todos. Los de aquella granja vieja.

Y,  es que la infancia hay que vivirla.

Tetrix…!

De las “tareas del hogar”… La que más me gusta es tender la colada….
Porque es como jugar al Tetrix…. Un calcetín verde…. pi, pi, pi…. A la derecha del Sisí… Una pinza roja… Una camisa…. La coges, la sacudes con mimo y la tiendes con cuidado…. Una pinza verde y otra también del mismo color… (PLOP) 100 puntos extras..!!