Mi otro yo y yo mismo (2)

– Viste? Las 13:21. y el informático sin venir. Cuantos rulos has hecho?
– Casi cinco cajones. por sesenta… casi trescientos. Luego me fui a triturar.
– Lo se, estaba contigo.. lo recuerdas? Me recuerdas? Soy ese que te mira desde detrás de tus ojos en el espejo del ascensor cuando re-huyes la mirada.
– No dramatices, o..
– O qué?
– … no se. Tal vez le cuente a tu mujer que le diste morcillas a los perros..
– Capullo. Me adoran!!
– Vas a llamar a la vieja? Si no.. igual lo hago yo mientras bañas a los perros.
– Mira. Ese si es un buen trato. Y matamos dos pájaros de un tiro.
– Matar, matar.. no se de quién eres hijo tu.. seguro que mi hemisferio es el de la parte materna. Voy a llamar a mamá. No me fio de ti…

– Las 17.35.

– Ya?

– Y.. claro. No recuerdas que nos viene la niña a buscar. para ahorrarte la caminata. Estás viejo. Cabrón.

– Oye!! Sin insultar. Me caguen tu..

– Madre? No la llamaste. Tampoco a la vieja.

– Acabé los rulos mientras tu escribías. Ah.. y me comí los macarrones.

– En cuanto lleguemos a casa llamamos, vale?

– Que siii. Y, si se pone el primo?

– Pues le cuentas. A ti es al que le encanta hablar y hablar y hablar.

– En cuanto llegue, dejo los perros y me bajo al bar. Dos birras no me las quita ni dios.

– A ver si así coges inspiración. Por que si crees que estos te van a leer estas chorradas, vas listo.

– Todos tenemos páginas en blanco.

– Ya. A mi no me jodes. Hace ya un par de semanas que quieres sacar lo de Benásque y no sabes cómo. Cual vas a contar? La de la rusa y la Viagra o cuando te dio por lo de los coños? Tenemos que contarles lo de la rusa.

Mi otro yo y yo mismo (1)

– Las 7:49

– Ya. Nos hemos relajado mucho hoy, no?

– Deberías dejar el ordenador. Levantarte y hacer la ronda. Ya hemos visto esta mañana que se dejaron mucho sin hacer. Los toros sin poner a cargar. La extracción del horno de la 2 enchufada. Hay que hacer otros quinientos rulos -como cada semana..-

– Espera. He de llamar a la tía, se pondrá contenta.

– Tu crees? Desde que murió el primo en octubre, sólo la has llamado en Navidad -curiosamente pasadas las Fiestas-.

– Ya. No se qué decirle. tampoco al primo. Me felicitó -en febrero- y quise devolverle la felicitación, más no encontré palabras para acercarme a su duelo.

– Mientras, creo que la no comunicación nos aleja más si cabe, también he de llamar a mamá.

– Que mayor se nos está haciendo.

– No cambies de tema. Llama a las dos. Baña a los perros -hoy hace sol- Deja el ordenador. Haz los rulos. Deja de hablar solo..

– Hablo contigo.

– Estás enfermo. No solo hablas sólo, también escribes diálogos sobre ello. Llama!!

– Me duele la rodilla.

– Ya. Esa es tu excusa? Recuerda que también es la mía. Yo sigo. Y sigo, y sigo.. y no me cuentes más lo del piscis. Que si yo nado en una dirección y tu en la contraria. Si quieres, puedes nadar en mi dirección.

– Ha de venir el informático..

– Ya llamará. Y si no que se joda. Tenía que haber llegado hace una hora!!

– …

– Que no. Dale a “publicar” y en marcha.

– Que asco das..