5º Aniversario. (frustración?)

A estas horas (hace cinco años), esperaba sentado en un palé (porque había huelga de ambulancias, mira tú que casualidad), porque me había trinchado los dedos.

Dramas aparte… Recuerdo cómo me improvisaron una “sillita de la reina” con palés.

Oye!! Con respaldo y todo. Manolo (uno de los encargados) me invitó a tumbarme en el suelo, -así descartaba el desmayo-, y no tuve cojones a hacerlo. Pensé para mi:

” Con mis ciento diez kilos de peso.. Estos inútiles no me levantan del suelo jamás”.

Y allí me quedé, con la mano derecha envolviendo la izquierda. De cuando en cuando salía alguien. Miraba la herida y tras fruncir una mueca (algunos me parecieron más atractivos y todo), se volvían sobre sus pasos sin decir nada.

Tan sólo el “Terry” muchos meses después me había confesado:

– A mi me pusieron en tu puesto después del accidente y al ver en el suelo “tu trozo de dedo” me quejé de que si no lo retiraban, no me quedaba allí.

Ojalá hubiera sido tu polla. Imbécil.

22 de abril

Veintidós.

Vaya puta forma de recordar mi aniversario.

Toda la vida haciendo gala de mi número querido..

-recuerdas que era mío? Mío fue siempre primero-.

Yo nací ese número, que antes de repetido era mi mes.

Y te lo haces tuyo por derecho.

Te mueres un veintidós.

Además con sorna.

Recuerdas que ya te comenté mi pataleta cuando falleció Jota? -Si hombre, claro que te lo expliqué. El ex-marido de I. -la tercera, si-. Recuerdas ahora que te expliqué como me jodía que falleciera un veintidós?

Un año justo tardaste en largarte.

Hasta I se mostró confusa y a mamá osó decirle:

– Ves.. ya compartimos otra cosa. Fecha de viuda.

No le tomarías en serio la gracia, lo se. Ya andaba con los Deliriums..

Además de la coca.

Pues aquí estoy, recordándote. Una vez más, tarde, -pues lo publico un veintitres-. Quería hacerte un escrito algo mejor, ya te avisé para el día del padre. -también tarde-

https://montxomon61.wordpress.com/2015/03/21/sopas-con-barcos-dia-del-padre/

Diez años hace ya. Como pasa el tiempo.

Diez años llevamos sin discutir. Lástima.. -cuando ya sabíamos-.

Diez años. Abrazo. Ya sabes.

Cincuenta y cuatro inviernos

Parecía ayer a pesar de los años transcurridos.

Parecía un hito llegar a la mayoría de edad y hoy cumplo tres veces esa cantidad de años.

3 x 18 = 54

Recuerdo cómo puse en brete a mi madre muchas veces. Ahora anda tan mayor que cualquier visita podría ser la última.

Recuerdo las lágrimas de la primera de mis esposas ante la impotencia de comprender que no lo habíamos conseguido, hoy, la lista de mujeres que significaron.. sería interminable. -a pesar de que hace ya casi diez años que dejé de buscar y me planté- Para bien.

Parece que al final no moriré joven -la locura de la cocaína parecía querer apearme del tren en mitad de un valle- No lo consiguió. Sigo en un vagón!!

Es extraño asistir a entierros, más aun cuando en la cruel cronología de sucesión, algunos se saltaron su turno.

También acabaron los tiempos de los sueños negros. El suicidio insostenible, la frustración burlesca que parece siempre perseguirnos, los tentáculos de la depresión, el dolor ajeno -éste es uno de los que peor se soportan- Cómo soportamos las heridas del corazón? Qué fármacos sanan la natural tristeza cuando eres consciente que verás fallecer a tus seres más queridos? (Aquí podría abrir otro post..)

Podremos continuar? Valdrá la pena? Habrá valido hasta ese momento?

Por qué luchamos? Para qué lo hacemos?

Felicidades (padre)

– Hola vejo..

– Que hay de nuevo chaval?

– Ya ves. Por aquí. Arrastrando cadenas un día más.

– Es nuestro Sino. Ya te expliqué, cuando llegaste. Los trabajos de aquí son así. Unos estiramos y otros pasean. Tu madre preguntó por ti el otro día.. La llevé de paseo. Coincidimos. Estaba muy guapa. Con su raqueta de tenis.. como cuando la conocí. A qué fecha estamos?

– Abril. 22 de abril de 2061. Ya sabes.. hoy es tu aniversario. Perdona, el de tu muerte. Pasé a verte, charlar..

– No te preocupes. Hace ya tantos años que no me acordaba.. Cuantos años llevo aquí ya?

– 56..57, no se viejo. Nunca recuerdo si te fuiste en 2005, 2004. Ya sabes que coincidió con mi etapa negra, la de las drogas y el kaos..

– No hablemos de eso. Es agua pasada, ya lo purgaste y te saliste bien. Otros no lo consiguieron. Todos hicimos alguna estupidez allá abajo. Cómo estás?

– Bueno, no me puedo quejar. Reconduce mi vida. Tuve suerte, conocí a la persona apropiada , me casé con ella.. y me hizo feliz. Lo demás fue rodado…

(como tú, pienso para mi, más.. no se lo digo. Los fotogramas se solapan unos con otros hasta dar con la película ideal. El guión lo escribe la vida, sólo hay que saber actuar. Ya sabes que somos títeres… observo su bostezo, intuyo que sigue tan pragmático como siempre y mis metáforas le aburren aun más de lo que le aburría el cine en vida, desisto, le evitaré el tedio esta vez)

– Lo se. asistí desde la Claraboya, ya sabes, ese ventanal para asomarnos a ver a los hijos.. estaba pensando.. 2061 has dicho? Entonces el pasado febrero cumpliste la centena? Felicidades hijo. Menudo hito. No recibí notificación para asomarme y verlo. Que raro!!

– Viejo. Ya chocheas. Cómo te iban a avisar si ya estaba aquí. No los cumplí abajo, los cumplí aquí. Nos juntamos. No lo recuerdas?

– Ah. Si. Ahora que lo dices..

– Bueno viejo, he de seguir. No se impacienten los jefes. Dame un abrazo. Me ha gustado poder verte este año también. Te quiero.

– Lo se hijo, lo se. Yo también a ti. Cuidate.

(escrito 22-4-2014 Facebook)
Transferido aquí hoy pues antes de ayer fue tu onomástica.