¡¡Cuesta de enero!!

La Cuesta de Enero parece que toca ya a su fin.

Este mes, una gripe de dos semanas largas me ha ayudado a no salir de casa. Con lo que “la cuesta” me ha parecido menos empinada. En cualquier caso, hoy visité el mercadillo local, tal vez con la velada flema consumista algo mermada para Las Rebajas. Así y todo, no pude dejar de fijarme que la Cultura pasaba por horas bajas…

Por lo que para acabar con las ironías de este mes, que mejor que una oferta generosa..?

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Escrito hace justo cuatro años.

Hoy he tenido un sueño horrible.
Entraba en un hospital, por Urgencias. gritando:

  •  UN MÉDICO, UN MÉDICO.

Tras tres horas de espera, (lo de los recortes en Sanidad, ya sabéis), me atendían muy amablemente..

  • Qué le ocurre caballero..??
  • Pues que resulta que creo que mis jefes actúan bien, que nos van a despedir porque eso es bueno para el país y todos tenemos que colaborar.

 

Hasta cuándo…?

El nueve de enero de 2016 preguntaba esto en mi cuenta de Facebook:

HASTA CUÁNDO SE VA A PERMITIR QUE SE SIGAN ASESINANDO A MUJERES?

El año pasado fueron asesinadas (por violencia machista) cincuenta y siete (57) mujeres.
A fecha de ayer 8-1-2016, ya se han asesinado a tres (3).
No doy crédito.

Quiero hacer una reflexión:

Si en lugar de mujeres “anónimas”, se hubieran asesinado durante el año pasado a 57 periodistas.. o a 57 obispos, o a 57 policías, o a 57 futbolistas, o a 57 lo que sea.. los ríos de tinta escrita, los metrajes de conversación, los gritos al cielo serían otros.
Cuánto se estaría hablando, cuánto se habría hecho?

No somos asquerosamente hipócritas todxs un poco?

Que asco!!
De verdad!!

Pues los números de 2016 también fueron por el estilo.

Y 2017 ha empezado también con mal pie…

Noche de Reyes (y) Magos.

Noche de Reyes Magos.
Imprescindible irse pronto a la cama, no hay sueño, escucho radio, cambio el dial de manera convulsiva evitando futboleros y cabalgatas.
Me quedo con una de “echadora de cartas”,
Supongo que el dolor ajeno torna estúpidos a nuestros oídos, con avariciada imparcialidad.
Llama Acuario, de 52 años, su pregunta es la siguiente:
– Quiero saber quién es esa persona?
(Y nos relata la siguiente historia)
Mi marido sufría de problemas respiratorios y estaba enchufado a una botella de oxigeno, diez días antes de fallecer, tuvo un problema en el que se le terminó el oxígeno de una botella, llamó para reponerla en festivo y le dijeron que no podían suministrarlo con la premura normal.
Ante la urgencia del caso, se la llevan.
El hombre le da una propina al repartidor y éste réplica que no es necesaria, que a donde él va, no la necesita.
La intriga que estas palabras producen, quedan mitigadas tras el fallecimiento del hombre diez días después.
Cuando, pasadas las semanas, vienen a retirar el material y la botella de oxígeno, los operarios preguntan sobre quién les proporcionó esos aparatos ahora ya en desuso.
Por supuesto, la “echadora” contesta que ésta persona debió de ser un ángel benefactor, pero que no puede dar el nombre en Antena, no obstante, si se lo darán en privado, previa cita.
Media hora después ha llamado la nieta del difunto..
Que qué poca vergüenza, etc, etc..
Un circo…
Ahora bien, yo pregunto:
– A quien habría que llamar sinvergüenza?
A la echadora de cartas? A Acuario de 52 (yo los cumplí ya hace unos años y no puedo imaginar hacer el canelo llamando para estas cosas). A la nieta insolidaria, que permite el sufrimiento materno..
A los que escuchamos?

¡Batallitas! Y no tanto…

Ayer -para mi todavía es hoy, ya sabéis lo de mis díscolos horarios…-
En una conversación ajena de bar (cómo no?), con las orejas puestas hacia donde no debería importarme..
Un abuelo desdentado, chepudo y enjuto, huesudo y con un pie cerca del más allá, vociferaba su “réplica” sobre cómo, -en sus años mozos y como miliciano-, en la guerra patria, había engañado en repetidas ocasiones a los “Nacionales”.
A los vencedores de nuestra cruenta Guerra Civil.
En realidad se refería a ellos como “aquellos bastardos”, pero como uno de sus contertulios era un tatuado Caballero Legionario, -o al menos eso atestiguaban sus ajados tatuajes-, y ambos parecían haber enterrado hacía ya años sus cuitas, tampoco dichas palabras parecían sonar demasiado mal…
A lo que iba… confesaba que “aquellos bastardos” le habían hecho prisionero en cierto enfrentamiento de tierras oscenses. Tras varias semanas de golpes y hambre había dado con sus huesos en una cocina donde “los Nacionales” andaban bien provistos de manduca.
Contaba -y es esto lo que quería contar hoy- de cómo a pesar de que los triunfadores no les permitían prácticamente alimentarse, ellos mondaban las patatas “Nacionales” pelándolas con un grosor de hasta un centímetro. De esta manera, podían -después-, volver a pelar las mondas y alimentar a sus familias.
A lo largo de mi vida he escuchado -boquiabierto y con ojos dulces- cómo nuestros mayores (en mi caso preferentemente los rojillos), explicaban sus “batallitas”. Ésta no la conocía.
Una señora marroquina, habitual del local también, ha confesado que su madre seguía haciéndolo en la casa en la que servía cando llegó -ilegal- no tantos años atrás.
Cuánto nos quejamos algunos, verdad??