Noche de difuntos…

Día de Todos los Santos.

Sobre el negocio de la muerte…

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Hace unos años, -en otro soporte social-, escribía estas líneas:

“…Veo en tv que el precio de los nichos oscila sobre los sesenta euros anuales…”

Estuve indagando (coincidió sobre 2012, año en que tenía muchos boletos para, tras el ERE de la empresa, acabar en la calle) por si tenía que “emprender” alguna alternativa de ocupación.

  • Perdón por el mal chiste con lo de ocupación.

Entre lo indagado encontré estos titulares:

La venta de nichos cae con la crisis y aumenta la incineración de cadáveres. Los muertos no ahorran. Los vivos sí. Se acabaron los tiempos con entierros con decenas de coronas de flores, con féretros de importación y de maderas nobles. La crisis ha llegado también a las pompas fúnebres. De hecho, hoy ya no se lleva la pompa. La sencillez se ha impuesto por la vía del sentido común y de la crisis. La cremación se ha incrementado en el último año un 37% debido, en parte, afirman los empresarios del sector, a que es más barato convertir ‘el polvo en polvo’ que depositar el cuerpo en un nicho. La cremación sale por 600 euros, a los que hay que añadir 500 euros, como poco, del féretro y 100 de la urna para las cenizas. El nicho más barato cuesta 1.300 euros. Y es en la fila mala, el quinto piso. En la fila dos, la mejor, el nicho por 99 años cuesta 2.143 euros.

Las funerarias están sintiendo la crisis «porque, aunque no nos faltan los clientes, desciende lo que las familias se gastan», explica el director gerente de una conocida compañía nacional de tanatorios. Esta empresa, se lleva el 40% de la cuota del mercado de las pompas fúnebres en España. Cuando acabe el año, su beneficio habrá descendido un 25%. Donde han caído estrepitosamente las ventas es en el denominado ‘merchandaising’, en la venta de objetos de todo tipo en torno a las defunciones. La Empresa vende en su tanatorio desde corbatas negras (30 euros) hasta miniurnas para el recuerdo para conservar cenizas (entre 200 y 350 euros) y colgantes para el cuello para portar cenizas del finado (también entre 200 y 350 euros). El año pasado vendió 25000 corbatas negras. Este año sólo 300. También este año ha vendido sólo dos diamantes realizados a base de pelo del cadáver que se puede engarzar como una joya. Su precio es de 1.200 euros.

Podría seguir dando datos, pero creo que ya se entendió el negocio.

Volviendo a la frase que encabezaba mi reflexión, recordáis?

“…Veo en tv que el precio de los nichos oscila sobre los sesenta euros anuales…”

 

A fecha de hoy, (ayer) volví a indagar y encontré esta noticia:

La Iglesia prohíbe esparcir las cenizas de los difuntos o tenerlas en casa. (El incumplimiento de esta medida puede suponer la negación del funeral al fallecido.

La  Iglesia, sigue prefiriendo enterrar a los muertos, pero en el caso de que –por razones higiénicas o por la voluntad expresa del finado—se optase por la cremación, prohíbe desde hoy que las cenizas sean esparcidas, divididas entre los familiares o conservadas en casa. Según un documento redactado por la Congregación para la Doctrina de la Fe –el antiguo Santo Oficio– y firmado por el Papa, la prohibición pretende evitar cualquier “malentendido panteísta, naturalista o nihilista”.

La conservación de las cenizas en el hogar solo se contemplará “en casos de graves y excepcionales circunstancias”, o cuando una persona lo pida “por piedad o cercanía”. Para la Iglesia, “la conservación de las cenizas en un lugar sagrado ayuda a reducir el riesgo de apartar a los difuntos de la oración”. Además, “se evita la posibilidad de olvido, falta de respeto y malos tratos, que pueden sobrevenir sobre todo una vez pasada la primera generación, así como prácticas inconvenientes o supersticiosas”.

Curiosamente, se han puesto de moda los Columbarios. Ahora, cualquier cementerio o iglesia tiene cientos de columbarios de libre disposición. Lo pongo en oblicuo y negrita porque lo de libre es metafórico. Resulta que como son espacios sagrados (y públicos) no pueden cobrar alquileres, sólo donaciones (previamente cuantificadas) eso si.

En fin… DÍA DE DIFUNTOS.
No os da cierto olor a podrido?

Mi indiferente mala leche me lleva a la siguiente reflexión:

  • Unos dos metros cuadrados para dormir o echar unas siestas. Barato me parece, total… Nadie te va a molestar.

 

 

 

A golpe de Bruce Springsteen.

Hoy he soñado la muerte de mi perro.

Ocurrió sin más. Salíamos de cenar, la familia, -ignoro qué se celebraba-, del restaurante del puerto donde hace años trabajé. De repente, un golpe de mar entrechocaba dos bordas. Y como en un respingo supe que era él.

A pesar de los gritos de atención, me vi (en el sueño) saltando sobre proas de barcos abarloados juntos, para intentar mitigar el fuerte temporal.

En mi sueño, del que desperté de súbito, conseguía recogerlo y asistir, todavía, a sus últimos resuellos.

Me he quedado unos minutos de más tumbado en la cama. Nunca me había sentido tan lúcido tras salir de la vigilia a Morfeo. De alguna manera, evitaba levantarme para evitar la desdicha de comprobar …
Al ir a orinar, sus vigilantes ojos abiertos me resarcían la tranquilidad perturbada unos minutos antes. Todo está bien.


 

Hace ya unos meses que quiero tratar el tema “entierros”.

Sin saber bien por qué, he ido cogiendo la costumbre de asistir a los sepelios de los familiares de los compañeros de trabajo que se van sucediendo. Tampoco los lazos que me unen a dichos individuos, son tan recios como para intervenir en estos íntimos actos. Con lo que, cada uno que sucede al anterior, me vuelvo a repetir varias preguntas:

  • Qué hago yo aquí? Si apenas los conoces, por qué te atreves a acudir a los entierros del hermano de tal maquinista, o al de la madre de tal o cual encargado?

La contestación que me doy, aunque frágil, me reconforta porque el apego que “la fábrica” me ha dado en seguridad de… me decanta a pensar que soy parte de una familia de algo… Como resulta que a lo largo de mi vida, he cambiado residencia, provincias y por ende, amistades, ésta es una realidad simbólica de pertenecer a una comunidad,  estable. No se si lo he explicado bien. Ya digo que es una sensación extraña.

Hace unos meses, -ya digo-, asistí al entierro de la hermana de Eulogio. Cincuenta y tres años. Infarto. Demasiado joven -pensé mentalmente mientras cruzaba las puertas del recinto y buscaba con la mirada el consuelo, tal vez reprobatorio, de alguna cabeza conocida-. Yo tengo cincuenta y cinco y su hermano tres más que yo.

Como no me gusta molestar, mucho menos destacar ante lo irracional de hacerme un hueco protagonista, decidí asistir, de pie, en el fondo de la capilla, la conclusión de la ceremonia para luego marchar. Tampoco comprendo los porqués de estas actuaciones mías, pero siempre me digo que: Un puntual alto en el camino, como mero acto de contrición que me indique cuán ínfimos somos siempre va bien para el alma.

Estaba ensimismado en mis peroratas mentales cuando de repente percibí que quien oficiaba el evento no era el sacerdote de rigor. En su lugar, tras el atril donde en parecidas actuaciones, se leen los Evangelios, una gruesa mujer con una voz, que aunque sobria y tranquilizadora, poseía un caudal a juego con su cuerpo. Aquello me impresionó. Aquella mujer no sólo restaba importancia a un ministro de la Iglesia en sus feudos, sino que además lo hacía con un talante que la enmarcaba como auténtica ¿reina de la fiesta? Perdí el hilo de mis conjeturas y elocubré sobre cuanta empatía me aportaba ésta nueva ceremonia. En eso estaba cuando, finalizado el acto y a modo de despedida, los inconfundibles primeros acordes del Born in USA, de Bruce Springsteen, llenaban el recinto de la capilla ante los susurros y adioses a la homenajeada.

Salí de allí con un ¿buen rollo? difícil de comprender y mucho menos, asimilar.

 


Éste fin de semana, una amiga mía ha perdido a su hijo. El mar -tantas veces admirado-, se lo ha tragado. Es imposible intentar infundir palabras de consuelo a una madre que, de manera anti-natural, debe asistir al sepelio de un hijo. Nadie está preparado para semejante canallada. Lo lógico, es que sean ellos los que asistan a los nuestros (supongo que el dolor es más mitigable en ese orden).

Fiona, mi más sincero consuelo.

 

 

Entierros.

Es macabro pensar en a que entierros asistiré y a cuales no?

Qué conceptos prevalecen para hacer esa distinción?

Lejanía?

Gastos?

Afectos?

Comodidad?

A veces, caigo en la cuenta de los familiares que “todavía” viven. “Comparo” bajo criterios meramente especulativos “lógicos”, en qué orden vamos a irnos.

Bajo esta especulación, intento intuir, de entre los elegidos -siempre ascendentes míos- a cuales acudiré para el paripé social del último adiós. Muchas veces me sorprendo sobre mis decisiones. No siempre de los motivos de las mismas.

Es trágico asistir a ver cómo se deshacen los hilos que forman el entretejido familiar.

Escapando? de la lluvia

Escapando de la fina lluvia hemos recabado a refugiarnos bajo un gran algarrobo que hay frente al tanatorio municipal. La caminata matutina se ha truncado ante esta vicisitud.
Hábilmente, el ayuntamiento, ha tenido a bien colocar un par de bancos a su cobijo. Es de esperar que -por el rastro de colillas reinante- este espacio albergue una sensibilidad especial.
(no es el momento de quejarme ahora sobre lo guarra que es la gente, aunque.. -aun tratándose de dolosos momentos- podría hacerlo)
Hemos coincidido con el cortejo fúnebre mientras bajábamos el puente de la autovía. Desde lejos todas las viudas parecen iguales. Da igual altas que gordas, rubias, morenas, sexys.. El semblante afligido se impone.
He reconocido a Eva. Hacía mucho que no la veía, ya no trabajaba en el bar de su hermano. La crisis..
Me ha reconocido y agradecido mi presencia. Yo, sin comprender en principio y cauto, he conseguido dilucidar que había sido su hermano el que ayer era noticia en el pueblo. Se había pegado un tiro con su escopeta de caza. Tras mediar breves e inútiles palabras de cortesía.. he permanecido bajo el algarrobo hasta que la lluvia a dejado de caer.
Los perros han agradecido el descanso.

No he podido dejar de pensar..
Que bien se está bajo este árbol. Volveremos.
Más tarde en sentido literal.

3-febrero. De entierro

Hoy he estado de entierro.
La madre de un compañero de trabajo. 75 años.

Es curioso lo de los entierros..
De repente te encuentras ante una situación rara vez pensada.
Aun sin conocer a la familia de nada, parece imponerse el respeto que se muestra hacia el compañero, la cara de circunstancias adoptada. Es como si un halo de empatia magnificada se hiciera dueño del momento.

A lo largo de la misa, oficiada por un jovencisimo sacerdote, pensaba en mi padre, -este abril hará diez años que también se fue- me sorprende sin duda que tan jóvenes hayan tomado un camino de no retorno..
A ver, no me malinterpreteis, pero yo, que no soy creyente, concibo la dedicación a lo eclesiástico solo tras haber vivido. Prescindir del sexo, del amor, de vivir en pareja, hijos.. en fin, se me antoja contra – natura. Además, cómo consuelas si careces de experiencia de dolor?

En fin, que me pierdo. En casa era mi padre el único que demostró algún sentimiento devoto, los demás, bastante tuvimos con nuestras propias vidas.
Por tanto, a lo largo de su vida, pareció consolidar el rol de ser el que asistiera a los entierros de amistades que a lo largo de una vida se suceden alrededor de una familia. En casa ese rol parece que lo he adoptado yo. No me pierdo ninguno.
En la hora escasa que da la visita al tanatorio de turno, misa incluida, es la hora que dedico a preguntarme por estos misterios que envuelven el momento.
– Miras alrededor sopesando cuantos compañeros más acudirán.
– Tendrá mi madre un seguro de sepelio?
– Debería hacer testamento?
– Mi mujer, a la que hace dos semanas también le enterramos una hermana (52, paro cardiaco), cómo se debe encontrar? Hablamos poco de sentimientos..
– Mis hermanas han hecho testamento? Lo he de preguntar.
– Mi perro tiene ya diez años..

Es curioso como los afectos te calan. Hasta hace bien poco, los hilos indispensables para sujetar mi estabilidad emocional, pasaban por que nada les ocurriera ni a mi mujer ni a mi hija. Ahora he de añadir el perro.
La culpabilidad y los remordimientos me agitan mientras escribo pues antepongo el perro a familiares directos de sangre. Supongo que es porque la pérdida de ellos está asimilada desde hace ya. Desde siempre. Somos mortales.
El perro, mi perro, ocupa un espacio difícil de llenar.

Nunca me gustaron los animales. En realidad renegaba de ellos porque coartaban mi libertad de movimiento. Tardé demasiado en comprender el lazo que vincula a una persona con su mascota. No es que despreciara.. pero si que nunca conseguí valorar lo que suponía. Mi hija tuvo repetidas mascotas que vinieron y se fueron a lo largo de nuestra vida en común. Para mi siempre suponían un estorbo.

Lua lleva con nosotros unos siete años, la acogió la hija de mi esposa (en contra de mi parecer, pues sabía que tarde o temprano, su vida giraria y sería yo quien cargara con el bicho), así fue, más pronto incluso, para mi desánimo.
Kas, el husky, está en casa ahora hará dos años. Es, era, el perro de mi hija. Una serie de consecuencias hizo que la única solución radicara en acogerlo yo. Kas ha cambiado mi vida. Para bien.

De entierros y vacaciones.

Esta semana he currado de noches.
Perdonad el autismo.
La semana pasada murió un familiar.. bien. gracias.

El lunes, les llevé el justificante de los dos días que no fui a currar por trasladarme a otra provincia.
(ya les había avisado el lunes anterior, entierro dos días, ERE-Huelga otros dos días..)
No sabían nada. Bueno. Toma. Ya te arreglarás. Vale. Ok.

Comienza el combate. DING, DING..!!
Vuelta al ruedo.

Martes..
– Ramón. Buenas noches. Tenemos que hablar unos minutos.
Respecto de lo del entierro… No es un pariente directo. No son de primera categoría.. Consanguíneos.. Comprendes..??
Has de recuperar los  dos días.. o te serán descontados a final de mes.

– Parientes de primera categoría..?? Consaguineos.?
(y mientras pienso en lo rápido que conseguiría hacerme consanguineo suyo)
contesto:
– Si. Si. No pasa nada. Dónde me toca currar hoy..??

Para mis adentros,  trabajo la noche del martes con esa cara de malo que pongo cuando estoy muy cabreado..
(como cuando sujetaba al perro en las puertas de los conciertos de La Polla Recods, Barricada, o Los Suaves)
Pensando en la desfachatez que tienen algunos subnormales..
No sólo no me da el pésame (que no tiene obligación ninguna), que además me viene contando que me van a descontar doscientos y pico euros de dos días. porque cobrar, cobramos alrededor de los mil doscientos euros.. pero si nos descuentan días, las partes proporcionales de las pagas, la Seguridad Social, etc.. cada día vale 107 euros..
Y debiendome casi un mes de vacaciones que no hice por cuando lo de la Baja por el dedo amputado.
Cuánta delicadeza..!!
en fin.

miércoles..
– Buenas noches.
– Buenas noches Ramón. Tenemos que hablar con respecto de lo del entierro..
– Perfecto. Por que yo también tengo algo de qué hablar contigo..
– Verás. la Empresa ha pensado que para recuperar alguna de esas horas que les debes por faltar a trabajar los días del entierro, el jueves de la semana que viene.. podrías venir a trabajar de seis de la mañana a seis de la tarde..??  Las horas que hagas de más, te contarán como flexibilidad. como si fueran cinco horas y media.
Algo perplejo, no lo voy a negar.. contesto:
– Quieres decir, que el martes saldría de currar a las diez de la noche, volvería ocho horas después para hacer doce y luego a las seis de la tarde me voy a casa..??
– Si. Eso mismo. De qué querías hablar tu..??
– Pues que.. si necesitas que venga un día (tal vez porque no os salis solos, pienso para mi), yo vengo. Pero si como ya deberías saber.. el Jefe de Personal tiene la obligación de saber que me deben más de veinte días de vacaciones del año pasado, por motivo del accidente de trabajo que sufrí en la misma máquina donde me pones todos los días, que me amputó un dedo y que tuve a bien, tal y como van las cosas, no denunciar a la empresa..
– ¿¿  Y..?? No comprendo muy bien..
– Pues que.. creo que está bastante claro. De las vacaciones que me deben.. que me descuenten los días del entierro (“de segunda” piensan mis pupilas mientras recuerdas las noches de concierto… no eres nada, yo, a tu edad.. te pisaba el pie izquierdo para inmovilizarte y de un cabezazo te rompía la nariz… no. no. por ese camino no. relájate Montxo. relájate..)
… y flipo escuchando cómo mi voz le explica con maravillosas palabras lo que pienso en realidad.. eso de lo indignado que me siento por cómo me tratan.. por cómo nos tratan..
Todo eso de cómo defendemos SUS sueldos y no los nuestros (porque a nosotros si nos echan, nos da igual, estamos acostumbrados a apretar el culo. pero ELLOS..?? ya verás cuándo esto cierre y pretendan ir de ejecutivos por la vida de cinco mil euros al mes.. ya veréis que risa..!!), y.. cede. Confraterniza. Le ha hecho gracia. (he saltado un obstáculo. ¡¡bien!!). Ponlo. Pon eso en el mail a Dirección.

Mientras bajamos de la oficina mascullaba unas “… entonces de lo de las doce horas mejor no hablamos… no”??
{a las dos horas vino a “regalarme” unos manguitos de KEVLAR para que no me queme en los hornos.. }
flipo.

jueves:
– Buenas noches Ramón. Tenemos que hablar de éste culebrón que llevamos toda la semana. La Empresa me ha informado de que te debe 23 días “no disfrutados” de vacaciones del año pasado, menos dos días por lo del entierro.. restan 21. Cuándo quieres hacer las vacaciones..??
– Ya. A la brevedad. Tu mismo. Confío en tu criterio.

(escrito en Facebook, abril 2011)