Noche de ¿Reyes?

Particular escrito por solidaridad para con un magrebí anónimo.

NOCHE DE REYES.

Esta tarde granizó.
Oye.. en cinco minutos las calles del pueblo se tornaron pistas de esquí.

Dos horas después, tan sólo un frío chirimiri permitía recordar que había llovido. Las calles desiertas..

Tan sólo -a la puerta de un comercio- un desnutrido magrebí, coronado con multitud de inflados globos multicolores, disfrazado de no se bien qué, aterido de frío y  casi postrado en un sillón de mimbre, conseguía que algún temeroso crío -ante la cruel mirada de sus progenitores, que no disimulaban, divertidos, pretender una ilusión en su retoño-, era lo más parecido al frenesí de invertir en seguir con la ilusión para con nuestros hijos.

Pobre negro.
Mañana volverá a la miseria cotidiana, tras haber conseguido contribuir al sueño capitalista.

En un breve instante, cuando el infante -incrédulo- rompía a llorar tras el abrazo del africano, he sentido los ojos del paje de Baltasar, clavados en los míos.

Reflejado en un escaparate, me he visto contrastado con la opulencia navideña de un pueblo pequeño.
Mis pantalones, -manchados con restos de blanca pintura- delataban la condición del que, trabajando en festivo, ha olvidado los “modales” serviles para con la azucarada sociedad.

La mirada, su mirada, -harta de sensibilidad en discusión con un: “Qué coño hago yo aquí?” me ha traspasado como un gélido cuchillo.

Ambos hemos sentido el dolor del orgullo pisoteado.
La hipocresía de sabernos hermanos, durante el instante breve en que tironeaba de mis canes calle abajo.

Me hubiera parado para.. ofrecerle.. un ápice de hipócrita sabiduría?

Y, mañana qué?
Ya jamás volveré a pensar en él.
Jamás me importará si pasa hambre o si consiguió cobrar por una jornada de trabajo.. a pesar del remojón.

Por eso, -sintiendo una culpabilidad no exenta de narcisismo-, he pensado dedicarle éste escrito.

En la edad del pavo

Conversación Whatssap a dos bandas.

En dos grupos -el familiar y el de “sólo primos”-.

En el familiar:

Una prima mía cuelga un vídeo donde, imitando a un director de orquesta, hace el payaso. Su marido, nos indica el qué y cómo, y le hace burla sobre su actuación. Su hija, mi sobrina, -de ella que no de él-, comenta: Cuánto “disfruta” -haciendo el payaso- y.. se permite -en un alarde de ¿genialidad?- añadir que ella salió de ella. (pretendiendo decir que ella sale a su madre -en lo payaso-)

Mientras todos los familiares reímos la ocurrencia de la adolescente, paralelamente, se crea otra conversación, subida de tono, en el grupo de “sólo primos” -éste lo tenemos para cuando no queremos hacer partícipes a los menores de edad, y de paso a las parejas políticas-

La broma, tampoco nada del otro mundo, va dirigida a que seguro, “disfrutó” más cuando la metió -a la hija- el padre de la criatura, -curiosamente, otro de esos “desaparecido en combate” que no asoma para pagar pensiones, etc, etc..

La puya, dirigida hacia mi prima, en chat paralelo. Evita que el marido actual se entere de lo que estamos hablando. Al final, las hileras de Emoticonos soltando lágrimas de risas, se van colando en las dos conversaciones hasta conseguir que nadie sepa realmente de qué se están riendo los demás.

Sopas con barcos (día del padre)

Sopas con barcos.
Sopas con barcos siempre me pareció una frase muy amable.
Recuerdo que de pequeño no me dejaban echar pan en la sopa, sin embargo, veía como mi abuelo lo hacía. No debía de estar tan mal..

– Igual era esto lo de: Cuando seas padre comerás sopas. Mi viejo decía “huevos”.

En fin.. Han pasado tres días, casi cuatro. En breve hará una década que te fuiste Viejo. Quería, quiero dedicarte un escrito y me molestaba que se solaparan en importancia. Ya ves.. Que tontería!! Como si tras diez años muerto te pudiese importar?

He cenado sopa. Si. Con fideos. Le he echado unas puntas de chorizo. Picante. -si, tienes razón. Ya verás que noche. Además estoy de guardia. Y llueve que te cagas!-

Veía el final de una película. Ya se que tu eras de fútbol, ya. Pero mira… Al Pacino y Christofer Walken, muy viejos los dos. Si. Pero aguantan. No. No es reproche. Cómo va a ser un reproche? Vas a seguir discutiendo? Joder.
En fin. Que me acordé del abuelo. Le eché pan a la sopa. Si la hizo mi mujer. No, a esta no la conociste. Si.. Ya. A las otras tres brujas si. Y las que te ahorré por el camino. Ya. Lo se… tu sólo con mamá.
Tu te lo pierdes. Mira dónde estas!!
Que no. Que no es reproche. Ya.. Vale.

En cualquier caso.. ya ves tu, para qué tanta misa!!?

Bueno.. Que feliz día del padre.

Tengo un dolor en el corazón

Tengo un dolor en el corazón que ojalá me curara un médico.

Cumplir años no está mal, maduras.
Lo jodido es que al madurar, puedes sentir el dolor en el corazón.
El dolor de la resignación.

Levantarte a las cinco de la mañana cada día de tu vida para proteger a los tuyos,
darte cuenta de cómo y de qué manera pierdes aptitudes, reflejos, energía..
Eres parte del tiempo,  lo cual,  te hace espectador de lo que acontece a tu alrededor..
A lo largo de estos años te das cuenta de qué has hecho de bueno o no tanto,
si censuraste conductas o alentado envidias.
Si permaneciste impasible ante las injusticias.

Te das cuenta de en que punto dejas a tus hijos para que se enfrenten al mundo. Incluso te das cuenta que valores influenciaron en ti de tus mayores y cuales otros passron inadvertidos.

En los tiempos en que vivimos,  valoramos el aprendizaje, la lealtad, la sumisión,  la incertidumbre.. con el mismo arrojo que antes lo sustituiamos por inexperiencia,  infidelidad,  exaltación o el entusiasmo de saber que el futuro ya pondría las cosas en su sitio.

No quiero extenderme mucho más..
Lo que quiero explicar es que los años vividos se encargan de ensancharnos el corazón a la vez que nos lo endurece.
En mi caso, me fuerzo a intentar no sentir desprecio por mi consuegro (perdoname yerno), más no lo consigo.
Tal como van las cosas, vd sabrá sus porqués?
Pero me gustaría poder mirarle a los ojos tan sólo un instante, para ver si tenía cojones a aguantarme la mirada.
Nosotros, los pobres, todavía podemos sentir que matariamos por nuestros hijos.

Aunque claro..También he visto hoy en tv, como los japoneses de a pie, apenas pocas horas tras el tsunami, se comportaban como auténticos jaunaks (señores, en euskera), haciendo colas para comprar alimentos.
Una verdadera lección de civismo para occidente.

Escrito el 12-junio-2012
(coincidió con el desahucio a mi hija y su pareja de su casa por parte del padre de él)

Historia de un manual de Excel.

No acierto a recordar cuándo fuiste a parar al altillo.

Hoy te he encontrado, sumergido bajo aquellos cachivaches que tal vez ya nunca quise volver a utilizar, un transportin del gato, aquel espejo que mil veces soñé reciclar, o los cuadros de la ultima mudanza.
Hoy te he encontrado en forma de mortaja.

Supongo que el peso de todos ellos juntos, en aquel momento de ofuscación, me pareció una acertada opción para la conservación de aquella roja rosa, el último regalo que nos ofrecía el cuerpo presente.

Ya no recuerdo cuantas veces te busqué a lo largo de estos años, siempre con alguna urgente duda informática.
Menos aun recuerdo, las veces que busqué la flor efeméride de aquel día, siempre con alguna urgencia de puntual nostalgia.

Hoy, con motivo de una limpieza, os he encontrado a ambos.
A ti, preciado compañero,  con las amarilleadas páginas por el uso y el desuso.
A ti, aplastada,  como preciado recuerdo de un hombre bueno.

El primero, permitiendo el plácido descanso de la segunda.
Algo de moho se ha creado entre ambos.. como un lánguido manto que no permite separaros.

No he podido evitar el impulso de acercarme a aspirar en busca de algún resto de fragancia, como si la vana posibilidad de algún registro olvidado , pudiera retrotraerme el recuerdo de mi tio en vida.

Que extraños son los recuerdos. De que manera más rara se conjugan.
Hoy me he encontrado dos valores en fraternal alianza.
Hoy cerré el día en positivo.

Madre..

Cómo me gustaría que mi madre estuviera en Facebook.
aquí he descubierto cómo no hacer daño con el furor mis palabras,
cómo poder decir lo que quiero decir sin levantar la voz.
sin interrumpir (y sin que me interrumpan)
en un lugar donde, te quiero, cuesta más de decir que, jódete..
es un lugar donde expresar sentimientos o culpas no te obliga a agachar la cabeza.

Mamá, qué viejíca te he visto. con qué gran capacidad de mostrar tu amor para que nos sintamos unidos los cuatro hermanos..
por encima de todo.
aun a costa de tu salud.
pero viejica.

Cuánto dolor arrastras sobre, (y bajo) tus hombros.
Cuánta lección aprendida por la que no te hemos dado las gracias.
Mamá, te quiero mucho tía. ya se que no lo demuestro con mis maneras.. pero es que también mame de otros genes..
no puedo ser perfecto y tampoco lo deseo.
Me satisface tener esas otras manías..??  rarezas..??  de otras sangres..

Que poco hablamos cuando tenemos que hablar.
Cuando estamos solos, los tonos de las conversaciones son otros. dulces.
Como cuando, de crío, me hacías ir a la charcutería a comprar seis filetes de lomo finos,
-dile que te los corten bien finicos..
(qué bien olía la charcutería..!!)
era un placer hacer aquellos recados…

es lo que hay..