Mensajes buen-rollistas?

Hoy escuché un chiste por radio, que no me lo pareció.
Decía que era un hombre que iba caminando por el desierto contando sus desdichas, lo mal que le había tratado la vida, sus frustraciones políticas, etc…
En estas restalla un resplandor y se le aparece Dios (podría ser un genio también, todo depende de quien lea ésto).
– Hijo mío, por qué tanto lamentarse..??
Si quieres un consejo, abre una Biblia por donde quieras, (en el caso de los que elegisteis al genio, puede ser un libro cualquiera de vuestra elección), señala con el dedo una frase al azar y verás como tu vida cambia.
Al cabo de un año, el hombre bien trajeado, se baja de un Ferrari frente a una iglesia, se dirige al cura y le hace entrega de un maletín con un millón de Euros.
El cura, solícito le pregunta:
– Y, esto..??
El hombre le cuenta su historia acaecida un año antes. Le explica de cómo una vez que caminaba por el desierto, harto y frustrado de su banal vida, se le apareció Dios y lo que le dijo.
El cura, aparte de darle las gracias, no puede impedir que le pique la curiosidad y le pregunta:
– Y, por donde la abrió..??
A lo que el conductor del Ferrari le contestó:
– Capitulo dieciocho.
El cura, todavía más intrigado, pero sin querer ser descortés con el hombre que le acaba de dar tamaña limosna, rezonga:
– Hijo mío, mi memoria no es muy buena. tendrías a bien explicarme de que iba el capítulo dieciocho..??
A lo que el hombre le contestó:
– En realidad no lo sé. No lo leí. Pero me di cuenta de que el capítulo diecisiete había terminado.