Envejecer. (el abuelo del Maravillas)

He estado alejado de esto unos días. No por ello he dejado de reflexionar, claro.

Mis disculpas.

Vamos con la primera:

He querido titularla OBSESIÓN. Aunque no se si es exactamente eso?

En los últimos meses, aprecio cómo encuentro “parecidos” con personas conocidas en otras vidas.

-Y no me refiero a haberme reencarnado, con otras vidas siempre me refiero a los años vividos, a mi pasado. El cuál está bien diferenciado con mi ristra de relaciones-. A lo que iba..

En los últimos meses, tal vez un par de años, el deterioro físico que siento, me hace recapacitar mucho en la observación de personas de más edad. Espiándolos. Observando sus gestos. Escuchándoles hablar -si tengo ocasión-, encontrando asombrosos parecidos en el recuerdo de otros que conocí en mis vidas pasadas. Generalmente -curioso, o no tanto-, son personas mayores.

En el barrio veo a un abuelo que es idéntico al abuelo del Maravillas. Un restaurante que frecuenté en otra provincia a mediados de los años noventa.

Está idéntico a la imagen que, en mi cerebro, guardo de él. Sin embargo han transcurrido treinta años. Aquel debió fallecer hace ya, mientras a este le debe quedar una década?

Lo de “obsesión”, -a veces me paro a pensar- es sin duda porque observo cómo me encuentro más cerca de ellos ahora, que de los recuerdos que de ellos tengo.

Me fastidia no recordar su nombre.

Morimos sin aviso.

Yo vivo en un núcleo de población de costa que no excede los veinte mil habitantes en invierno. Estamos , además, a escasa hora y media de la segunda gran ciudad española, motivo por el cual cuando llega el verano triplica, incluso cuadruplica, sus habitantes.

Un infierno.

Junto a mi casa, hay un polideportivo. En él, el único helipuerto de una amplia zona. En el pueblo de al lado -apenas a doce kms- está el hospital comarcal de referencia.

En invierno, apenas nos damos cuenta del paso de una ambulancia. Incluso, cuando excepcionalmente, se utiliza el helipuerto, la algarabía que se forma es comentada por los vecinos durante días.

Dicho esto..

Tumbado en la cama. Apurando los minutos antes de levantarme, durante los intempestivos horarios a los que mi trabajo me obliga, escucho:

NI-na ni-na ni-na!!

– Ahí va de nuevo otra ambulancia. -medito en voz alta-. luego callo.

Se darán cuenta, -pienso- todas estas gentes que vienen y van, con sus prisas, con la ilusión del merecido descanso, con la alegría de poder ofrecer a sus hijos unas vacaciones, que muchos no volverán? Se darán cuenta, de que, -aunque tal vez ellos estén acostumbrados al ruido de ciudad, a ese guirigay de sonidos que comprenden, entre otros, todos los que conllevan la muerte asociada a sus sirenas..-, que nosotros no lo escuchamos en nuestro día a día?

Qué duro es saber, incluso reconocer qué actitudes adopta el gentío que perderá su vida o la de algún miembro de sus familias por conducirse bajo criterios que también se traen de vacaciones..!!

Entierros.

Es macabro pensar en a que entierros asistiré y a cuales no?

Qué conceptos prevalecen para hacer esa distinción?

Lejanía?

Gastos?

Afectos?

Comodidad?

A veces, caigo en la cuenta de los familiares que “todavía” viven. “Comparo” bajo criterios meramente especulativos “lógicos”, en qué orden vamos a irnos.

Bajo esta especulación, intento intuir, de entre los elegidos -siempre ascendentes míos- a cuales acudiré para el paripé social del último adiós. Muchas veces me sorprendo sobre mis decisiones. No siempre de los motivos de las mismas.

Es trágico asistir a ver cómo se deshacen los hilos que forman el entretejido familiar.

Metas de vida.

A veces sueño con que ya he vivido bastante.

Por lo tanto, me recreo pensando en otra vida. Después. Lejos de ésta.

El miedo a nacer o a morir.. es debido al camino pendiente por recorrer?

Es por eso, que aun comprendiendo que sólo tenemos la vida que vivimos, a menudo pienso en volver a empezar. No tras ésta. No otra. Es como lo de repetir Casas del Karma. Una vez conseguida una etapa.. hay que lanzarse a por otra.

Energía para crecer.

He estado leyendo La casa de los Espíritus, de Isabel Allende, hace pocas semanas.

Clara, una de los personajes protagonistas, hace gala de unos extraños poderes paranormales a lo largo de toda su vida en la novela. En vísperas a su muerte, hace la siguiente reflexión:

– Me he dado cuenta de que el hecho de comprender cómo comunicarme con las almas del Más Allá me facilitará, luego, poder comunicarme con las del Más Acá.

Lejos de parecer una perogrullada, la frase me ha hecho reflexionar mucho estos días.

Evidentemente, hay que sentar la premisa de creer.

(Creer con mayúsculas)

Bien creer en la resurrección de los muertos. De que haya otra vida, llamémosla Cielo o Infierno, tanto da. Creer que cuando morimos, aunque dejemos el cuerpo,  éste no es más que el envoltorio de algo llamado “Alma” que permanece -o no?- en algún sitio.. Creer, ya digo, en el Más Allá.

Yo personalmente no creo en nada que no vea. Aunque hoy en día, -tomemos los ejemplos de medicina o magos, por ejemplo- incluso en lo que no vea o no entienda. (aunque esto son cosas distintas). Yo siempre me quedé con la banal y sencilla idea de que somos energía. Ya sabéis..

– La Energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma.

Con esta frase, resumo yo todas mis preguntas sobre el tema religioso.

Supongo que cada cual puede ponerle un nombre a la Energía.

22 de abril

Veintidós.

Vaya puta forma de recordar mi aniversario.

Toda la vida haciendo gala de mi número querido..

-recuerdas que era mío? Mío fue siempre primero-.

Yo nací ese número, que antes de repetido era mi mes.

Y te lo haces tuyo por derecho.

Te mueres un veintidós.

Además con sorna.

Recuerdas que ya te comenté mi pataleta cuando falleció Jota? -Si hombre, claro que te lo expliqué. El ex-marido de I. -la tercera, si-. Recuerdas ahora que te expliqué como me jodía que falleciera un veintidós?

Un año justo tardaste en largarte.

Hasta I se mostró confusa y a mamá osó decirle:

– Ves.. ya compartimos otra cosa. Fecha de viuda.

No le tomarías en serio la gracia, lo se. Ya andaba con los Deliriums..

Además de la coca.

Pues aquí estoy, recordándote. Una vez más, tarde, -pues lo publico un veintitres-. Quería hacerte un escrito algo mejor, ya te avisé para el día del padre. -también tarde-

https://montxomon61.wordpress.com/2015/03/21/sopas-con-barcos-dia-del-padre/

Diez años hace ya. Como pasa el tiempo.

Diez años llevamos sin discutir. Lástima.. -cuando ya sabíamos-.

Diez años. Abrazo. Ya sabes.